Myanmar, un país por descubrir: Tendencia para este 2020

Pagoda U Min Thonze

Cuando mi pareja y yo decidimos iniciar este viaje por tierras extranjeras nunca nos imaginamos lo maravilloso que iba a ser. Un paísque difícilmente nos hubiera venido a la mente, ya que es un destino poco común. Además de que no lleva mucho tiempo abierto al turismo. Tuvimos la suerte de contar con una gran amiga, que es de allí y nos propuso hacer este viaje juntos. Sin pensarlo dos veces dijimos que sí.

Shwedagon Pagoda

Después de varios meses de planificación y unas cuantas horas de vuelo, llegamos a Myanmar, antes conocido como Birmania.

Ha sido mi primera vez en un país asiático y no voy a negar que me impresionó mucho. Aprendí a abrirme a una cultura totalmente diferente, en la cual me invadió una inmensa curiosidad por saber hasta el más mínimo detalle. Era mi oportunidad de romper con mis parámetros y darme cuenta de que el mundo está lleno de diferentes matices, únicos y extraordinarios.

República de la Unión de Myanmar, un estado soberano del sudeste asiático. Rico en jade, gemas, petróleo, gas natural y otros recursos minerales. De gente alegre, acogedora, trabajadora y muy devota. Posee una gran variedad gastronómica, debido a su influencia china, india y tailandesa, deliciosa pero muy potente para estómagos delicados.

YANGÓN

Nuestra primera parada fue en Yangón, una ciudad caóticamente hermosa con una mezcla de lo antiguo con lo moderno. Su principal atracción turística y la que más me deslumbró fue la Pagoda Shwedagon. Un lugar donde todo lo que brilla es oro o casi. Considerada una de las más grandes del mundo, donde personas de todas partes vienen a visitarla para meditar y admirar las innumerables imágenes de Buda que en ella se encuentran.

Shwedagon Pagoda, Yangón

Debo decir que mi primera impresión fue a la hora de ingresar. Mi amiga Yin Yin, quien nos motivó para hacer este viaje, nos dijo que para entrar había que hacerlo descalzos. Para mi fue inesperado, porque nunca antes me habían hecho quitar los zapatos, y más porque pensaba en todas las bacterias que podríamos contraer. Pero no estaba dispuesta a quedarme fuera, o me acostumbraba o me perdía todo el turismo de Myanmar, ya que consiste solo en templos, pagodas y monasterios, y en todos hay que ir sin calzado. Para los que nos gusta estar siempre limpios, pueden comprar toallitas anti bacteriales una vez finalicen la visita. La razón de este requisito es la de mostrar respeto a sus creencias, su cultura y principalmente a la imagen que tanto veneran, a Buda.

Shwedagon Pagoda, Yangón

También tuvimos la oportunidad de visitar otros templos y pagodas, cada uno con sus historias igual de interesantes y llenas de mucha espiritualidad: La Pagoda Chaukhtatgyi con su gigantesco Buda tumbado de 65 metros; la Pagoda Sule con su forma octagonal; la Pagoda Botataung una de las más sagradas, ya que contiene reliquias del cuerpo y el pelo de Buda; la Pagoda Ngahtatgyi con su Buda repleto de piedras preciosas; y muchas otras más que destacan por su propia esencia.

 

Me hospedé: Hotel Grand United (Ahlone Branch).
Restaurantes que recomiendo: 999 Shan Noodle Shop y Shwe Li Barbeque.
Shwesandaw Pagoda, Bagán

BAGÁN

Shwezigon Pagoda en Nyaung-U

¿Alguna vez soñaron con sacar al Indiana Jones que llevan dentro? Entonces, Bagán es el lugar perfecto. Me quedé extasiada recorriendo sus más de 4000 templos y pagodas budistas situadas alrededor de la antigua capital de Birmania. Una ciudad que irradia mucha paz, bondad y una desbordante pasión por lo que hacen.

Nada más llegar visitamos el Monte Popa. Fue fascinante poder avistar el monasterio Popa Taung Kalat, situado en la cima de un volcán ya extinto, a unos 1518 metros de altura sobre el nivel del mar. Me quedé sin aliento al subir sus 777 escalones, repletos de monos que estuvieron alrededor de todo nuestro trayecto hacia la cumbre. El esfuerzo valió la pena cuando descubrí las sorprendentes vistas a la llanura de Myingyan.

Estupas en Bagán
Aldea en Bagán

No todos estamos dispuestos o tenemos la oportunidad de visitar una aldea en la que habitan los Myanmas o Birmanos, y de conocer en primera persona su estilo de vida. Testifico que son trabajadores incansables. Todo lo que visten, lo que consumen, lo que producen, todo lo que se puedan imaginar, es generado por sus propias manos.

Y cómo olvidar mi primer amanecer en Bagán. Para poder apreciarlo bien, evitando la frondosa vegetación, tuvimos que trepar uno de sus templos abandonados hasta llegar al tope y sentarnos en los bordes como pájaros. Pasé un poco de miedo, pero wow, sino es el amanecer más impresionante que he visto por lo menos se acercó mucho.

Aldea en Bagán
Me hospedé: Bagan View Hotel.
Restaurantes que recomiendo: 7 Sisters y Weather Spoon.

MANDALAY

Palacio Real de la última monarquía birmana

La segunda ciudad más grande de Myanmar, considerada como la ciudad cultural por excelencia gracias a su impresionante arquitectura y su destacable arte que reluce en cada uno de sus rincones.

Pagoda Pahtodawgyi, Mandalay

Visitar Mandalay es conocer su historia recorriendo el Palacio Real de la última monarquía birmana; caminando entre el blanco deslumbrante de sus estupas en la Pagoda Kuhtodaw; estudiando cada detalle del monasterio Shew Nan Daw con su textura de madera intrincada; paseando por el puente de teca más largo del mundo, el Puente U-Bein; admirando su Buda dorado que va creciendo cada día con el pan de oro que entregan los peregrinos en la Pagoda Mahamuni; meditando en todos los rincones de Mingun con su inacabada Pagoda Pahtodawgyi, que de continuar su construcción llegaría a ser la más grande del país; y en definitiva, visitando sus numerosos monasterios, pagodas y templos en los cuales todavía se puede sentir su grandeza.

Puente U-Bein, Mandalay (puente de teca más largo del mundo)
Hsinbyume Pagoda, Mingun
Me hospedé: The Home Hotel.
Restaurantes que recomiendo: Shan Ma Ma.

LAGO INLE

Lago Inle
Pescador, Lago Inle

Situado en las montañas del Estado Shan se encuentra el Lago Inle. Un lugar donde lo imposible se convierte en posible. Ver como toda una ciudad funciona por encima de sus aguas, es apoteósico. Construida y sostenida con un material tan ancestral como lo es el bambú. Un estilo de vida muy ecológico. Impresionante el buen equilibro de los pescadores encima de sus canoas. Además, cuenta con una de las 3 pagodas más importantes de Myanmar, la Pagoda Phaung Daw. Tampoco pueden dejar de visitar el pueblo de Indein, las huertas de tomates flo- tantes, el tratamiento del algodón, del tabaco, de la plata, del metal y mucho más. En esta ciudad también pueden disfrutar de salidas y puestas del sol asombrosas.

Lago Inle
Pescador, Lago Inle

A una hora del Lago Inle en un pequeño pueblo al norte de Kalaw, se encuentra la Cueva de Pindaya. En este lugar terminé atiborrada, y es que en su interior cuenta con más de 8000 Budas dorados. En cualquier espacio que posé mi mirada, ahí hay uno o cientos de ellos y de todos los tamaños, colocados por los peregrinos durante siglos.

Cueva de Pindaya
Me hospedé: Royal Nyaung Shwe Hotel.
Restaurantes que recomiendo: Live Dim Sum Hou- se, Innlay Hut Indian Food, Pub Asiático.
Cueva de Pindaya

Como conclusión solo me queda decirles que se trata de un país único, de carácter inigualable y donde nos quedamos sumergidos en una cultura incomparable. Un lugar donde todo es nuevo para los sentidos y especialmente para el paladar. Lleno de creencias, mucho respeto y del que todavía falta mucho por descubrir.

Vista desde la cima de la Cueva de Pindaya
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